Calidad del aire

¿Qué parámetros se analizan en la calidad del aire?

Lo oímos a diario: “El aire en las ciudades está cada vez más contaminado”. Ahora bien, ¿qué sabemos de la calidad del aire? ¿Qué parámetros se analizan en la calidad del aire? ¿Cómo se evalúa? Excesivos desplazamientos en automóviles particulares, en detrimento del transporte público, lo que incrementa notoriamente el tráfico, el uso de los motores diésel, entre otros motivos, unidos al evidente cambio climático, nos conducen a un nivel de partículas contaminantes que sobrepasan en muchos casos el límite de seguridad para la salud humana marcado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Ahora bien, ¿somos capaces de definir con claridad de qué nos están hablando cuando se refieren a calidad del aire? ¿Cuándo es idónea esa calidad? ¿Cómo se evalúa? ¿Cuáles son los organismos competentes para elaborar informes de esta materia? En este artículo vamos a tratar de explicarles con un lenguaje cercano una terminología cada día más usada: la evaluación de la calidad del aire que respiramos.

Partimos de que evaluación es cualquier método utilizado para calcular, medir o predecir las concentraciones de un contaminante en el aire ambiente o su depósito en superficies en un momento concreto. El objetivo que se persigue, entre otros, es garantizar la obtención de una información fiable y comparable que haga posible tomar medidas de reducción de emisiones en el caso de ser necesario, ofrecer datos sobre las medidas más eficaces, servir de base para calificar las zonas en las que se divide el territorio español en función de la legislación vigente y ofrecer información al público, así como a la Comisión Europea. Así es como explica el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente del Gobierno de España el concepto de evaluación de la calidad del aire.

«Los principales parámetros que se miden para evaluar la calidad del aire son: Partículas en suspensión (PM), Monóxido de carbono (CO), Ozono (O3), Dióxido de nitrógeno (NO2) y Dióxido de azufre (SO2).»

Anualmente cada estado miembro de la Comisión Europea realiza esta valoración a partir de la información del año anterior, siendo la fecha límite para remitir dicha información el 30 de septiembre.

¿A cargo de qué administraciones corre esta labor de estudio? Son las Comunidades Autónomas, y las entidades locales cuando corresponda según la legislación vigente, las responsables en su ámbito territorial de realizar la toma de datos y la evaluación de las concentraciones de contaminantes regulados. La evaluación de la calidad de aire en España la realiza la Subdirección General de Calidad del Aire y Medio Ambiente Industrial, a partir de los datos que envían periódicamente las comunidades autónomas y determinadas entidades locales.

¿Cuál es el proceso que se sigue? Esta evaluación, según el Ministerio de Medio Ambiente, requiere contrastar los valores medidos, calculados o estimados de los contaminantes frente a los niveles establecidos en la normativa para proteger la salud y el medio ambiente en lo que respecta a los valores límite, valores objetivo y umbrales –de alerta y de información-. Las Comunidades Autónomas dividen su territorio en zonas y aglomeraciones y son las estaciones representativas de cada zona las encargadas de llevar a cabo las mediciones en dichas estaciones. En algunos casos, la evaluación se complementa mediante el uso de otras técnicas como puede ser la modelización y estimación objetiva, entre otras.

¿Qué contaminantes se someten a evaluación?

¿Qué criterio lo marca? La evaluación de una zona se realiza para cada contaminante y de acuerdo con la situación de la estación, con respecto a los objetivos de dicho contaminante, de modo que, cuando un territorio o espacio se evalúa con más de una estación, la estación con niveles más altos ubicada en la misma evalúa la situación de la zona y no la media de las estaciones de la zona. Esto que aparentemente resulta enrevesado se entiende perfectamente con un ejemplo: si en una aglomeración una sola estación ofrece una media anual de NO2 por encima de 40 μg/m3, esa aglomeración estará superando el valor límite anual de NO2, independientemente del valor medio del conjunto de las estaciones.

Y ahora bien, ¿qué contaminantes son los que se someten a evaluación? Los contaminantes cuyos niveles es preciso evaluar de acuerdo con la legislación vigente son:

Por un lado, aquellos para los que existe un objetivo de calidad del aire legislado: dióxido de azufre -SO2, para protección de la salud y de los ecosistemas-; dióxido de nitrógeno -NO2, para protección de la salud-; óxidos de nitrógeno -NOx, para protección de la vegetación-; partículas en suspensión de tamaño inferior a 10 µm -PM10- y partículas en suspensión de tamaño inferior a 2,5 µm -PM2,5-; plomo –Pb-; benceno -C6H6-, monóxido de carbono –CO-; ozono -O3, protección de la salud y protección de la vegetación- y arsénico –As-, cadmio –Cd-, níquel –Ni- e hidrocarburos aromáticos policíclicos representados por el benzo(a)pireno.

«El índice de calidad del aire (ICA) indica el nivel de contaminación existente en un lugar, sus potenciales efectos para la salud y las recomendaciones que se deben seguir para protegerla.»

Por otro lado aquellos que no tienen objetivos legislados pero cuya concentración o depósito es interesante conocer: amoníaco, depósitos totales de As, Cd, mercurio (Hg), Ni, B(a)P y otros hidrocarburos aromáticos policíclicos; mercurio gaseoso total y mercurio gaseoso divalente; compuestos orgánicos volátiles que son sustancias precursoras del ozono.

Si bien acabamos de ver con detalle los posibles contaminantes, los principales parámetros que se miden son los siguientes: Partículas en suspensión (PM), Monóxido de carbono (CO), Ozono (O3), Dióxido de nitrógeno (NO2) y Dióxido de azufre (SO2).

¿Cuándo es necesario un Plan de Mejora de Calidad del Aire? Las diferentes Comunidades Autónomas y/o las entidades locales aprobarán planes de calidad del aire para las zonas o aglomeraciones en las que los niveles de contaminantes en el aire ambiente superen cualquier valor límite o valor objetivo, así como el margen de tolerancia correspondiente a cada caso. El objetivo es conseguir respetar el valor límite o el valor objetivo correspondiente.

Una vez llevados a cabo esos planes de mejora se transmiten al Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, que a su vez lo comunica a la Comisión Europea antes de que transcurran dos años desde el final del año en que se observó la primera superación.

Asimismo, el propio Ministerio puede elaborar los planes nacionales de mejora de la calidad del aire, con la participación de las administraciones competentes.

En definitiva, el índice de calidad del aire (ICA) es un indicador genérico de la calidad del aire y sus efectos sobre la salud en un lugar determinado. Indica el nivel de contaminación existente en un lugar, sus potenciales efectos para la salud y las recomendaciones que se deben seguir para protegerla.