Limpiadores domésticos respetuosos con el medio ambiente

Limpiadores domésticos respetuosos con el medio ambiente

¿Sabía que los productos de limpieza que usamos en nuestro hogar y con un uso frecuente no son inocuos, en general? ¿Que los limpiadores domésticos como, por ejemplo, desinfectantes, desatascadores, quitagrasas, entre otros, pueden ser perjudiciales para el medioambiente y peligrosos para las personas si se inhalan? ¿Y que pueden causar irritaciones por contacto con nuestra piel?

Si es un entusiasta de la limpieza sustentable, debe leer este artículo. Existe todo un arsenal de productos naturales como el bicarbonato de sodio, el vinagre, el alcohol de quemar, la sal, el limón, entre otros, que pueden funcionar como productos de limpieza alternativos. No dañan el medio ambiente y son naturales, ¿qué más se puede pedir?

En muchas ocasiones tenemos productos cotidianos que poseen propiedades olvidadas o desconocidas para muchos de nosotros. ¿Hay contaminación en el hogar? La respuesta es sí. La vivienda no está exenta, ni mucho menos, de la contaminación ambiental.

De hecho, buena parte de la exposición a contaminantes se da en nuestras propias casas, proveniente de diferentes fuentes. ¿Qué podemos hacer ante esta circunstancia? Proteger nuestro hogar con Biow que limpia el aire que respiramos.

El bicarbonato, alternativa al desatascador

El bicarbonato sódico no sirve solo para calmar los problemas gástricos. Este polvo de color blanco ya era usado por los egipcios para conservar sus momias.

Si usted es de los que utiliza desatascadores comerciales sabrá que dadas las sustancias con las que han sido fabricados se deben manipular con guantes y evitar en todo momento las salpicaduras.

Sin embargo, hay un método eficaz y menos agresivo: el bicarbonato. Échelo por el desagüe del fregadero -tuberías o retrete- y, a continuación, añada vinagre. Así se produce una reacción química que ayuda a desatascar las cañerías.

«Siempre hay opciones de limpiar nuestro hogar sin tener que echar mano de los químicos agresivos. Nosotros mismos podemos utilizar ingredientes de tipo orgánico y, de esa forma, colaborar con el cuidado del medio ambiente.»

¿Aún así no ha conseguido eliminar el atranque? Puede repetir la operación pero, en esta ocasión, echándole a continuación agua hirviendo.

También podemos aprovechar las propiedades del bicarbonato como desodorante o, incluso, para limpiar diferentes tipos de metales -también bisutería-. Con un paño húmedo y un poco de bicarbonato se pueden llegar a quitar las manchas de cinc.

Si lo metales que queremos limpiar son latón o cobre, debemos optar por mezclar vinagre con sal o con bicarbonato a partes iguales. Las manchas de sudor en la ropa pueden eliminarse sumergiéndolas en agua con bicarbonato.

El vinagre, limpia suelos y superficies

El vinagre más corriente puede sustituir a productos comerciales que están destinados a limpiar suelos y superficies que están esmaltadas, como las duchas, los lavabos, los sanitarios…

¿Cómo se obtiene el vinagre? A partir del vino, la cerveza y otros alcoholes se caracteriza por la presencia de ácido acético. ¿Por qué fermenta el vinagre? Por estas bacterias acéticas; sustancias con propiedades desinfectantes que resultan inocuas para el medio ambiente.

Dado que su destino es la limpieza, puede sustituir a descalcificadores, abrillantadores, lejía o amoníaco. Se recomienda elegir un vinagre que no tenga colorante -dato que se especifica en la composición-.

Si lo que se desea es fregar los suelos de material cerámico, madera o plásticos, habría que añadir un chorro de vinagre en el agua. Así conseguirá desinfectar el material, del mismo modo que recuperará su brillo.

Lo mismo ocurre con los azulejos o cristales. Mezcle el vinagre con el agua y conseguirá limpieza y desengrasado. La forma ideal de aplicarlo es con un pulverizador.

Si se trata de los cristales, estos deben secarse con hojas de periódicos viejos que eliminarán eficazmente las marcas de gotas. El vinagre de manzana es muy útil para conseguir que los utensilios cromados recuperen su brillo.

¿Que los colores de las alfombras ya no tienen vida? Para reavivarlos, basta con aclararlas al final de lavado con agua mezclada con vinagre. También se puede hacer en el último aclarado de lavadora para que la ropa avive sus colores.

El alcohol de quemar, el más utilizado

El alcohol de quemar es el más utilizado como limpiador doméstico. ¿Cuántas veces ha tenido problemas para quitar las etiquetas que llevan los envases de vidrio? Elimina perfectamente los restos de pegamento y adhesivos con un paño impregnado del alcohol.

Tiene varias funciones: para espejos y cristales, dejándolo actuar unos segundos y frotando luego con un periódico para retirar los efectos de la humedad y suciedad.

Asimismo, para limpiar los cubos de la basura, el inodoro y recipientes de plástico, con una simple bayeta humedecida en el alcohol nos serviría.

Superficies que tocamos a menudo, como los interruptores de la luz o los teléfonos, por decir dos ejemplos, quedarán perfectamente limpios solo con pasarles un algodoncito empapado en este alcohol. Eliminará la suciedad y las bacterias.

El poder limpiador de la sal

Es la estrella de los elementos naturales que sirven para limpiar. Este condimento conocido por sus propiedades culinarias tiene una función desengrasante natural interesante.

A continuación, vamos a mostrarle algunas de sus funciones como ingrediente de limpieza:

Manchas de café de las tazas: Utilice una esponja para frotar con una pasta hecha de sal y vinagre, debiendo siempre enjuagarla con abundante agua.

Batería de la cocina: Debe llenar las piezas con agua y ponerlas al fuego. En el momento que comience a hervir, vierta un poquito de sal de mar hasta que se cree una especie de pasta y comience a tallar como lo hace usualmente. Por último, enjuague con agua caliente y listo.

Manchas de la alfombra: Haga una pasta compuesta por ¼ de taza de sal y 2 cucharadas de vinagre. Frote sobre la mancha, deje que se seque y luego solamente debe aspirar la superficie.

Blanquear sábanas descoloridas o amarillentas: Hierva alrededor de 15 minutos agua con 5 cucharadas de sal y una de bicarbonato de sodio en una olla grande. Después vierte la solución en la mezcla que utilizas normalmente para lavar y enjuaga con abundante agua fría.

Horno con derrames: Mezcle sal, que absorbe los líquidos, y una pizca de canela, que neutraliza los olores, y limpie con esta composición su horno.

Metales como acero, estaño, plata y oro: Haga una pasta a partes iguales de sal, harina y vinagre. Cuando haya reposado una hora sobre la superficie que se quiera limpiar, debe frotarla con un paño.

Borrar las manchas de vasos y tazas en superficies de madera: Es habitual en los muebles de madera que quede un cerco estas marcas. Use pasta de aceite vegetal y sal, frote con un trapo limpio.

Eliminar las machas del fregadero: Mezcle sal con un poco de aguarrás, aplíquelo y déjelo actuar unos minutos.

Limpiar la plancha: La plancha suele acumular suciedad que puede arruinar el planchado de sus prendas. Debe verter sal sobre sobre papel encerado y pasarlo por la plancha a una temperatura media. Cuando ya haya enfriado, se debe limpiar los restos con un paño húmedo.

Fabricando un limpiador casero

Siempre hay opciones de limpiar nuestro hogar sin tener que echar mano de los químicos agresivos. Nosotros mismos podemos utilizar ingredientes de tipo orgánico y, de esa forma, colaborar con el cuidado del medio ambiente.

Si lo que queremos es fabricar un limpiador con múltiples usos, que desinfecte y abrillante varias superficies, aquí lo tiene:

-Una taza y media de agua -alrededor de 375 ml-.
-Media taza de vinagre de manzana -alrededor de 125 ml-.
-Dos cucharadas de bicarbonato de socio -alrededor de 20 gr-.

Solo tenemos que contar con un frasco con atomizador, introducir la mezcla en su interior y agitarlo antes de usarlo sobre la superficie deseada y, a continuación, retirarlo con un paño.

En definitiva, una serie de recomendaciones prácticas para evitar la contaminación del aire que respiramos y, además, prevenir alergias al estar en contacto con productos de origen químico, que pueden hacer a nuestro organismo reaccionar de manera agresiva mediante erupciones en la piel, por ejemplo.