La exposición a contaminantes atmosféricos durante el embarazo

La exposición a contaminantes atmosféricos durante el embarazo

Sabemos que durante el embarazo tanto la dieta de la madre como su exposición a tóxicos como tabaco, alcohol, drogas o ciertos fármacos, afectan al desarrollo fetal. Pero, ¿y la contaminación atmosférica? Hay una clara relación a evitar entre contaminación atmosférica y embarazo.

Hasta hace relativamente poco tiempo había muy pocos estudios al respecto; si bien es cierto que en los últimos años ha aumentado el interés por el estudio de las alteraciones del desarrollo fetal, e incluso en el período neonatal, en relación con la exposición ambiental.

«Existen pruebas suficientes para establecer una relación causa-efecto entre contaminación atmosférica y riesgo de muerte durante el primer año de vida, sobre todo por enfermedades respiratorias, por la mayor vulnerabilidad de los niños y, en principio, el mayor número de años de exposición.»

En la década de los 90, Bobak y Leon llevaron a cabo un estudio en la República Checa en el que encontraron asociación entre la concentración de dióxido de azufre y partículas en suspensión con las tasas de mortalidad neonatal -primeros 28 días de vida-. Léase el artículo completo en el siguiente enlace: “Los resultados del embarazo y la contaminación del aire exterior: un estudio ecológico en los distritos de la República Checa. 1986-88. Ocupar Environ Med 1999; 56: 537-43.

Desde entonces son cada vez más los estudios dedicados a esta área: desde el impacto en el peso al nacer hasta la mortalidad a edades tempranas o las afecciones respiratorias. Los contaminantes más estudiados son los incluidos en las redes de vigilancia y control de calidad del aire, como partículas en suspensión, dióxido de azufre y monóxido de carbono, provenientes fundamentalmente de vehículos, calefacciones de edificios y algunos procesos industriales; y en ambientes interiores compuestos orgánicos volátiles -COV- como el benceno.

Se ha descrito la relación de la contaminación atmosférica con el nacimiento pretérmino -antes de la semana 37 de gestación-: “Lin MC, Chiu HF, Yu HS, Tsai SS. Mayor riesgo de entrega prematura en áreas con contaminación del aire de una planta refinería de petróleo en Taiwán. J. Toxicol Environ Health. 2001; 64: 637-44”.

También con el retraso de crecimiento intrauterino -esto es peso menor del esperado durante el embarazo-: Bobak M. Contaminación del aire al aire libre, bajo peso de Barth y prematurez. Environ Health Perspect. 2000; 108: 173-6″«Dejmek J, Selevan SG, Benes I, Lenicek J, Sram RJ. Crecimiento fetal y exposición materna a material particulado durante el embarazo. Environ Health Perspect. 1999; 107: 475-80.

O, incluso, con bajo peso al nacer: “Wang X, Ding H, Ryan L, Xu X. Asociación entre la contaminación del aire y el bajo peso de Barth: un estudio basado en la comunidad. Environ Health Perspect. 1997; 105: 514-20”.

En España tenemos el proyecto INMA -Infancia y Medio Ambiente-, una red de investigación cooperativa que tiene como objetivos estudiar los efectos del medio ambiente y la dieta en el desarrollo fetal e infantil.

La exposición a contaminantes atmosféricos durante el embarazo - 2

Teniendo en cuenta las graves consecuencias que los contaminantes ambientales pueden suponer en el desarrollo y la salud de los niños, es necesaria más investigación en este campo para determinar los efectos reproductivos, identificar el período más vulnerable de exposición y la contribución de los distintos contaminantes, clarificar los mecanismos biológicos, etc para poder tomar medidas al respecto más específicas: “Exposición a contaminantes atmosféricos durante el embarazo y el desarrollo prenatal y neonatal: protocolo de investigación en el proyecto INMA: Infancia y Medio Ambiente” -Gaceta Sanitaria. Vol 21, nº 2. Barcelona marzo/abril 2007-.

Escrito por: Aida Maestro, nº colegiada 333310496